En
la zona amesetada, la flora es muy pobre, típicamente xerófila,
como consecuencia del rigor del clima. Los arbustos se desarrollan bajos y achaparrados,
generalmente formando cojines hemisféricos, evitando la acción
del viento sobre ellos; se encuentra coirón, cebadilla, neneo, jarillas
y otros; sólo en las zonas un poco húmedas se forman los mallines,
que son depresiones sin drenaje, con fondos chatos y arcillosos, en las que
el agua acumulada permite el desarrollo de gramíneas.
En la región andina se desarrolla un rico bosque frío, correspondiente
a la Selva Valdiviana, con presencia de coihues, maitenes, cipreses, ñires
y alerces de gran altura (hasta 60 m) y diámetro (3 m); cuya edad puede
alcanzar los 3.000 años, y que han dado nombre al Parque Nacional Los
Alerces, que se localiza en el ángulo NO de la provincia. Estas especies
crecen hasta aproximadamente los 900 metros de altitud, desde donde se desarrolla
el lengal.
El tránsito por estos bosques no es fácil por la existencia de
cañaverales de colihues, arbustos menores, helechos, musgos y líquenes.
Entre los hongos se destaca el Llao-Llao, que provoca formaciones tumorosas
en los árboles.